Hemorragias y Shock

Introducción

El sistema circulatorio tiene la función de transportar los nutrientes y el oxígeno a las células del organismo, también es el responsable de mantener la temperatura interna del cuerpo humano.

Las hemorragias son causa de emergencia médica, por lo que la actuación del socorrista debe ser rápida y decidida, de lo contrario la oxigenación de los tejidos se verá reducida o eliminada, produciendo la muerte de los mismos.

El objetivo del socorrista es evitar la pérdida de sangre del accidentado, siempre que ello sea posible.

7.2. Identificación de la hemorragia

Denominamos hemorragia a cualquier salida de sangre de sus cauces habituales (los vasos sanguíneos), como consecuencia de la rotura de los mismos.

Existen dos tipos de clasificaciones:

ATENDIENDO AL DESTINO FINAL DE LA SANGRE:

• Hemorragias Exteriorizadas: Cuando la hemorragia es interna pero sale al exterior a través de uno de los orificios naturales del organismo.

• Hemorragias Internas: Cuando la sangre va a parar a una cavidad del organismo, por lo que, en estos casos, no se ve.

• Hemorragias Externas: Cuando van acompañadas de una herida en la piel, con lo que la sangre se ve directamente.

ATENDIENDO AL TIPO DE VASO QUE SE HA ROTO:

• Hemorragias Arteriales: Cuando la sangre es de color “rojo vivo”, ya que es muy rica en 02, y sale a borbotones o a golpes (por efecto del latido cardiaco).

• Hemorragias Venosas: Aquí la sangre es de color ‘rojo oscuro”, ya que transporta CO2, y la sangre sale de forma continua y sin presión.

• Hemorragias Capilares: En este tipo la sangre también es de color “rojo vivo” y sale de forma abundante pero sin presión, es lo que se denomina en sábana.

7.3. Hemorragias Exteriorizadas

Son aquellas hemorragias que siendo internas salen al exterior a través de un orificio natural del cuerpo: oído, nariz, boca, ano y genitales.

• Oído

Las hemorragias que salen por el oído se llaman otorragias.

¿Qué hacer?

• Facilitar la salida de sangre de la cavidad craneal.

• Colocar al accidentado en Posición Lateral de Seguridad (P.L.S.), con el oído sangrante dirigido hacia el suelo.

• Control de signos vitales y evacuación urgente hacia un Centro sanitario con servicio de Neurología.

• Nariz

Las hemorragias que salen por la nariz se denominan epistaxis.

El origen de estas hemorragias es diverso, pueden ser producidas por un golpe, por un desgaste de la mucosa nasal o como consecuencia de una patología en la que la hemorragia sería un signo (HTA).

¿Qué hacer?

• Efectuar una presión directa sobre la ventana nasal sangrante y contra el tabique nasal, presión que se mantendrá durante 5 minutos (de reloj).

• Inclinar la cabeza hacia delante hacia adelante, para evitar la posible inspiración de coágulos.

• Si pasados los 5 minutos la hemorragia no ha cesado, se introducirá una gasa mojada en agua oxigenada por la fosa nasal sangrante (taponamiento anterior).

• Si no se detiene, evacuar a un Centro sanitario con urgencia.

• Boca

Cuando la hemorragia se presenta en forma de vómito, puede tener su origen en el pulmón (hemoptisis) o en el estómago (hematemesis).

7.4. Hemorragias Internas y Shock

Son aquellas que se producen en el interior del organismo, sin salir al exterior, por lo tanto la sangre no se ve, pero sí que se puede detectar porque el paciente presenta signos y síntomas de shock.

Shock:

Definiremos al shock como el conjunto de signos y síntomas consecuentes a la falta o disminución del aporte sanguíneo a los tejidos, debido a la pérdida de volumen sanguíneo.

Esto implica que cualquier lesión, si no se trata convenientemente, puede derivar en un estado de shock por parte del accidentado, con la posibilidad de muerte.

Signos y síntomas:

Alteración de la conciencia (no pérdida).

Estado ansioso, nervioso.

Pulso rápido y débil.

Respiración rápida y superficial.

Palidez de mucosas.

Sudoración fría y pegajosa, generalmente en manos, pies, cara y pecho.

Hipotensión arterial.

¿Qué hacer?

• Evitar que el herido se mueva

• NO darle nada de comer ni de beber.

• Control de signos vitales.

• Aflojar todo aquello que comprima al accidentado, a fin de facilitar la circulación sanguínea.

• Tranquilizar al herido.

• Evitar la pérdida de calor corporal.

• Colocar al accidentado estirado con la cabeza más baja que los pies (posición de Trendelenburg).

• Evacuarlo urgentemente, ya que la tendencia del shock siempre es a empeorar.

7.5. Hemorragias Externas: Torniquete

Son aquellas en las que la sangre sale al exterior a través de una herida.

Actuaremos rápidamente para impedir o reducir al máximo posible el sangrado.

COMPRESIÓN DIRECTA DE LA HERIDA Y ELEVACIÓN DEL MIEMBRO AFECTADO.

¿Qué hacer?

• Tumbar a la víctima para evitar desmayos.

• Efectuar una presión en el punto de sangrado.

• Efectuar la presión durante un tiempo mínimo de 10 minutos (de reloj), con un apósito (gasas, pañuelo, etc.) lo más limpio posible.

• Si con el primer apósito no fuera suficiente, añadir más encima, pero nunca quitar el anterior.

• Simultáneamente elevar la extremidad afectada a una altura superior a la del corazón del accidentado.

• Transcurrido ese tiempo, se aliviará la presión, pero NUNCA se quitará el apósito.

• En caso de éxito se procederá a vendar la herida, por encima de los apósitos, y se trasladará al Hospital.

Este método no se puede utilizar en el caso de que la hemorragia la produzca una fractura abierta de un hueso o existan cuerpos enclavados.

COMPRESIÓN ARTERIAL A DISTANCIA

Si no se consigue detener la hemorragia con la compresión directa del punto sangrante, habrá que realizar compresión arterial a distancia realizando presión con nuestros dedos sobre la arteria o vena lesionada contra el hueso en uno de estos puntos:

• CUELLO: carótida

• HOMBRO: subclavia (por detrás de la carótida)

• BRAZO: humeral ( en la cara interna del brazo)

• MUSLO: femoral (en la ingle)

• PIERNA: poplítea

TORNIQUETE.

El torniquete produce una detención de TODA la circulación sanguínea en la extremidad, por lo que conlleva la falta de oxigenación de los tejidos y la muerte tisular, formándose toxinas por necrosis y trombos por acumulación plaquetaria.

Condiciones de su aplicación

Si fracasan las medidas básicas de actuación: Compresión directa, elevación, inmovilización del miembro sangrante.

Ante la amputación de un miembro: Con frecuencia un miembro amputado no sangra, aunque puede comenzar a hacerlo en cualquier momento, por lo que se colocará el torniquete dejándolo listo para apretarlo en el momento necesario.

Agotamiento de la compresión manual directa sobre la arteria afectada.

Cuando exista más de un accidentado en situación de emergencia y el socorrista esté solo.

Ante el peligro de pérdida de la vida.

Siempre debe ser la última opción.

¿Qué hacer?

• Colocarlo siempre en la parte del miembro lesionado que queda entre la herida y el corazón.

• Deben emplearse materiales suaves (corbata, pañuelo, venda, goma, etc.) y con una anchura mínima de 10 cm.

• Colocar almohadillado sobre la piel donde se vaya a situar el torniquete. (Cuanto más rígido y estrecho sea el torniquete, mayor será el daño que produzca sobre los tejidos comprimidos, debiendo por tanto usarse el más ancho que sea posible).

• Dar dos vueltas con el torniquete alrededor de la extremidad afectada y hacer medio nudo.

• Colocar un palo, lápiz u objeto similar en la parte superior del medio nudo y completar el nudo sobre el mismo.

• Girar el palo para apretar el torniquete hasta que cese el sangrado y NO MÁS.

• NUNCA cubrir un torniquete con vendajes, ropas, etc. que impidan su visualización rápida.

• Reflejar la hora en la que se colocó el torniquete, colocando una señal muy clara y ostensible que identifique al herido como portador de un torniquete (si es necesario en la frente del herido para que sea claramente visible).

• Aflojar el torniquete SIN RETIRARLO cada 20 minutos.

• NO mantener colocado un torniquete más de 2 horas, en cualquier caso.

• Cubrir al paciente con una manta o similar, pues la pérdida de sangre le producirá frío.

• Un torniquete mantenido durante demasiado tiempo puede originar la GANGRENA del miembro donde se coloca y, en consecuencia, obligar a la amputación.

• Por este motivo, este tipo de heridos son de traslado prioritario al hospital y deben ir siempre acompañados por un socorrista.

Consideraciones Especiales de Utilización del Torniquete.

Sólo se debe emplear para heridas arteriales importantes.

Si una arteria está seccionada y aplastada por el traumatismo, inicialmente no sangrará, pero más tarde puede aparecer una hemorragia tardía y fulminante que conduzca al herido a la muerte en muy poco tiempo (segundos). Por este motivo, un miembro totalmente seccionado requiere la aplicación de un torniquete aunque no sangre, colocado en el lugar apropiado, pero sin apretarlo. Se vigilará constantemente la herida, especialmente durante el traslado, para apretarlo si se presenta la hemorragia.

Cuando la herida arterial esté localizada en el cuello, en la axila o en la ingle, el torniquete está contraindicado. Por tanto se efectuará la compresión manual hasta la llegada al centro asistencial.

Una vez puesto y apretado un torniquete, NUNCA SE DEBE QUITAR POR EL SOCORRISTA, pues al soltarlo sin las debidas precauciones médicas, el estado de shock se agrava, pudiendo llegar incluso a producirse la muerte súbita del enfermo. NUNCA RETIRAR UN TORNIQUETE FUERA DE CENTRO HOSPITALARIO.

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