Quemaduras

Introducción

Las quemaduras son lesiones provocadas por la exposición de cualquier parte del cuerpo a una cantidad de energía superior a aquella que el organismo es capaz de absorber sin daño.

Las quemaduras pueden ser provocadas por:

Calor (fuego, líquidos o vapores calientes, sólidos calientes, etc.)

Productos Químicos (ácidos, bases u otras sustancias corrosivas)

Electricidad (electrocuciones)

Radiaciones Ionizantes

Rayos (fulguraciones)

9.2. Clasificación: Profundidad y Extensión

Los factores que van a condicionar la gravedad de una quemadura, van a ser:

Produndidad

• Primer grado: Son poco profundas, afectando solo a la capa superficial de la piel o epidermis. La piel es muy sensible al tacto, “molesta” pero no “duele”. Presentan enrojecimiento y escozor, sin ampollas, por ejemplo el eritema solar. La curación es espontánea en tres o cuatro días.

• Segundo grado: Son algo más profundas, afectan a la epidermis y a la capa inferior o dermis, dando lugar a la aparición de ampollas. La curación sucede, con métodos adecuados, entre 5 y 7 día.

• Tercer grado: Son muy profundas, afectando a todas las capas de la piel. Producen una alteración de todas las estructuras cutáneas y de las terminaciones nerviosas, dando lugar a una piel quemada y acartonada que se denomina necrosis o escara. No son dolorosas.

Extensión

Es el factor clave que determina la gravedad por su estrecha relación con la pérdida de líquidos y el shock. Su valoración es muy importante ya que el pronóstico de un quemado, es directamente proporcional a la superficie de la quemadura.

Esta valoración se realiza mediante la “Regla de los Nueve”. Esta regla asigna los siguientes porcentajes: 9% a la cabeza, 9% a cada una de las extremidades superiores, 18% a la cara anterior del tórax y del abdomen, 18% a la espalda y nalgas, 18% a cada una de las extremidades inferiores y el 1% al área genital.

Aquellas quemaduras que afecten a una superficie corporal superior al 30% deben considerarse como muy graves.

De igual forma, aquellas quemaduras que aunque tengan una extensión menor, afecten a personas mayores, niños o enfermos, o bien se localicen a nivel de la cara, manos o el área genital, deben considerarse también muy graves.

9.3. Actuación

¿Qué hacer?

• Neutralizar el agente agresor.

• Si la ropa está ardiendo, apagar las llamas con mantas, abrigos, agua, etc.

• Controlar el pulso y la respiración. Si son negativas, iniciar R.C.P.

• Cortar las ropas sobre la zona quemada. No tratar de quitar la ropa adherida a la quemadura.

• Limpieza con agua fría.

• Tapar con gasas, y practicar vendajes poco voluminosos y no compresivos.

• Tapar al herido con una sábana limpia.

• Tranquilizar al lesionado.

• Trasladar al paciente a un Centro o Unidad de Quemados.

¿Qué no debemos hacer?

• NO aplicar pomadas.

• NO romper las ampollas.

• NO aplicar antisépticos, colorantes, ni productos de droguería.

• NO dar líquidos, ni comida.

• NO inyectar nada.

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